Archivo por meses: noviembre 2007

Blues en las ondas

Esta misma semana se emitió por fin el primer programa de Blues en las ondas en UPVRadio. El proyecto surgió a partir del comentario de unos amigos sobre un programa distinto, llevaba ya un tiempo escuchando un programa de blues y pensando que habiendo tantas cadenas de radio que podía escuchar en casa y un solo programa de blues no era algo lógico puesto que audiencia hay, de hecho este mes hay una oleada de conciertos de blues en valencia y no están vacíos precisamente. Así pues, me puse manos a la obra: hice un esquema, que pasó a ser un guión, la web del programa, la selección de canciones, etc. Salvo lo de la web todo es un mundo nuevo así que estoy seguro de que voy a cometer fallos, enormes y garrafales, pero para pescar hay que mojarse.

Google enseña las garras

Hace varios años apple lanzó un anuncio dirigido por Ridley Scott en el que una mujer perseguida por policías lanzaba un martillo contra un monitor desde el que hablaba el gran hermano (y, manda huevos, del que en 2004 se hizo un remake en el que la mujer en cuestión lleva un ipod, drm incluido). Hoy, aunque en esta parte del mundo todo está más digitalizado, quizá estaría justificado hacer lo mismo con una pantalla donde hablaran Larry y Sergey.

Lo de ‘don’t be evil’ simplemente da risa: si no te parece mal que almacenen montones de datos sobre tus hábitos durante varios años, si te parece normal que censuren partes de mapas, si no te importa que estén desarrollando una aplicación que permite compartir historiales clínicos o si te da igual que revisen todos tus emails para ofrecerte publicidad que se ajuste a tu perfil la última noticia no es menos alarmante: google modifica el algoritmo con el que indexa las webs haciendo bajar varios puntos a las paginas que usan publicidad alternativa a adwords. ¿Beneficia esto al usuario? para nada. ¿Limita esto la libertad del webmaster? absolutamente. Y no es un tema sin importancia: en españa el uso de google se sitúa cerca del 100%, o dicho de otro modo: son muchos los navegantes que llegan a las webs a través de google y penalizar aquellas que no usan tus servicios es ser malvado, es forzar lo que podría ser un feliz monopolio natural a uno peligrosamente artificial, a eso se le llama ‘si te mueves no sales en la foto’ o también ‘estás conmigo o estás contra mi’.

disculpenlasmolestias.com

La otra aldea global

Nos creemos libres en nuestros pensamientos pero los periódicos, las televisiones, las radios y cada vez más internet marcan nuestras ideas. Son demasiadas las conversaciones que veo reducidas a lo que sale por televisión o en algún periódico y, pensándolo bien, no conozco a ninguno de los autores cuyos libros poseo ni a ninguno de los presentadores de los programas o actores de las series que veo, y sin embargo estoy seguro de que cualquier persona que conozco tiene ideas e historias más interesantes que contar que la mayoría de las que se emiten. Desde los medios nos ofrecen (pero si no lo escuchas no podrás participar en la conversación cuando en tu entorno hablen de fútbol, carreras, etc) una ingente cantidad de información y por lo tanto imposible de confirmar por completo individualmente, en los medios de masas el tiempo es oro luego nos ofrecen información comprimida lo que conlleva la imposibilidad de tratar temas en profundidad, si casi todo lo que percibimos viene por la televisión solo vemos una realidad, la realidad única, esto es lo que hay y si no lo ves aquí no existe . Se trata de un canal unidireccional, es decir, me da igual lo que pienses mientras me veas, así, fomenta una visión acrítica: vemos, leemos o escuchamos únicamente aquello que está de acuerdo con nuestras ideas o ,mejor aún, aquello que critica banalmente las ideas contrarias. Desarrollamos un sentido increíblemente agudo para ver la miga en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio. También es un medio perfecto para adoctrinar (por ejemplo, para la publicidad): gente diciéndote todos los días y durante todo el día lo mismo, a veces conocidos, con efectos especiales, prometiendo y jurando que lava más limpio, que desinfecta mejor o que consume menos cada 100 km. Hay, por lo tanto, una desconexión con la verdadera Realidad, con los matices, con las pequeñas noticias, con las noticias de tu entorno, con los tuyos.

Ejemplos no me faltan:

  • Tertulianos (analistas) respondiendo a la pregunta: ¿españa es racista? (tócate los huevos), manteniendo posturas radicales (sí o no), ni si quiera se preguntaron en qué sentido, no sacaron a la luz datos definitivos, ni los compararon con otros lugares o momentos, era sí o no por un asunto determinado que nadie recordaría una semana después. Más nos valdría desconfiar de los que afirman tener una opinión fundamentada sobre la política (que se dice pronto), el fútbol, el tiempo y la virgen del rocío porque si no es así no estarían en esos programas ensalada que a medio día juntan churros con merinas: ¿qué podemos esperar de los programas que tratan a la vez corazón y política? Basura.
  • En lo que va de año y no es un fenómeno nuevo en valencia se han quemado cerca de 250 vehículos, han habido varios detenidos, investigaciones, se asegura que hay coches y policías de paisano para detener a los culpables pero el asunto sigue y suma. Supongo que al menos por un día al resto del país le podría interesar esta noticia pero la gente que no es de esta comunidad desconoce el hecho, eso sí, nunca sobra el tiempo cuando se tratan otro temas y me refiero al fútbol o al rifirrafe pp- psoe.

¿Quieres un héroe, un líder, un amigo o un enemigo? cambia de canal, pasa de página o sintoniza la siguiente emisora. Si todo existe en ellos ¿por qué hacer nada?. Si todas mis necesidades están cubiertas no necesito moverme, si reduzco mis necesidades a lo que tengo en abundancia no necesito moverme, si me muevo esto no me vale, pero eso requiere un esfuerzo. Siendo una sociedad con medios y educación deberíamos ser una legión de creadores en cualquier materia. Pero somos consumidores a más no poder, también de opinión, que si es distinta a la nuestra se nos atraganta y por eso mejor ni mirarla. Y es que ya no es solo que no produzcamos nada y seamos simples consumidores sino que nuestra realidad se limita a lo que vemos por el monitor o por la televisión, desconociendo incluso los sucesos que se producen en nuestro entorno. ¿Qué nos ha pasado?. ¿Cómo hemos llegado a este punto?.

disculpenlasmolestias.com

El muerto y el vivo

Iba andando una noche por la calle, el viento en la cara, el paso de cebra que ningún coche respeta y allí a lo lejos una mujer tiraba hacia arriba de lo que parecía un peluche con una cuerda. El muñeco, claro, caía, no se soportaba. La mujer parecía hablarle (una loca, pensé según me acercaba) pero lejos aún. Obviamente el objeto no se iba a poner de pié y empezar a andar, no se qué estaba viendo esa mujer pero desde luego no era lo mismo que yo. Unos pasos más, algo más de luz y obviamente alguien no veía bien: el muñeco resultó ser un perro agonizando, la loca resultó ser la dueña intentando levantarle a base de gritos, pidiéndole que no le hiciera eso y tirando de la correa, pero el cuerpo del animal caía como si fuera plomo al suelo. Estaba muerto, solo faltaba que lo admitiera y que lo enterraran.

Pero nunca sabes lo que te aguarda el camino y de vuelta di con ese borracho de barrio que parece que se perfume con alcohol, el que está en la taberna desde que abren hasta que cierran y «¡pero si todavía es pronto!», el que se siente solo en casa y cree que su lugar es aquel donde haya vino en copa, vaso o tetrabrick, del barato o del caro, el que desayuna un carajillo, se va a la cama con un whisky sin hielo y sueña con riojas. Esta persona había desaparecido del barrio, por la razón que fuera abandonó su silla en la terraza del bar junto a su perro. Supuse que se había muerto (el alcohol, ya se sabe) y allí me lo encuentro: paseando con su perro, limpio y arreglado. Había vuelto a nacer.

disculpenlasmolestias.com

Valores

Anoche mientras veía una de las películas de Corto Maltés (un tipo con agallas, un romántico, un aventurero, etc creado por Hugo Pratt) unos vecinos, típico piso de estudiantes, aprovechaban que era fiesta para hacer coincidir sus deseos con el calendario: desde las 22 hasta las 3 pasadas no dejaron de haber ruidos, tabaco, alcohol o gritos a cada cual más estúpido. La verdad es que no me molestaron mucho porque no me acuesto pronto pero el ver en la televisión un personaje como Corto Maltés y pensar en los gilipollas de mis vecinos me dio que pensar si realmente todos pertenecemos a la misma especie. Solo bromeo, no se me echen al cuello todavía, pero la cuestión de fondo es esa: hace medio siglo nuestro abuelos trabajaban de sol a sol a cambio de un salario mísero, valorarían el trabajo pues, seguramente la amistad, la familia y posiblemente la vida en comunidad. Sus nietos, nosotros, nuestra generación, los que ahora tenemos alrededor de 20 hemos perdido mucho de eso, entre nosotros hay muchos niños de 8 años con veintitantos que no quieren crecer mentalmente, hay mucha envidia, hay mucho hablar y poco hacer. Cobardes, quizá, sea la palabra que mejor nos defina: a veces nos quejamos mucho, por ejemplo con el tema de la vivienda, pero son muy pocos los que hacen algo, aunque lo que habría que hacer, creo, es no comprar nada: ahorrar todo lo que ganamos y obligar así a bajar los precios por aquello de la oferta y la demanda y también los intereses por aquello otro de estimular la economía. Vale, también estoy 100% seguro que esto no pasará ya que depende de la gente, pero es cierto que no pensamos en el futuro, cada vez más, veo al conjunto de la sociedad como algo ilógico, hasta en el tema del ocio: españa es uno de los países donde más juegos se compran pero en ese mercado seguimos teniendo precios caros, lanzamientos después de américa y asia, títulos sin traducir o mal traducidos, etc. Me parece poco menos que un milagro que la sociedad se mantenga cohesionada, pero hay un buen pegamento para todo esto, es lo que nos hace levantarnos todos los días, lo que mueve nuestras vidas: los estudios, el trabajo o cualquier posibilidad de tener una vida mejor (¡menudo eufemismo!) o, dicho otra forma, de ganar más dinero. Algunos lo llaman progresar pero cuanto más dinero tienes eres menos dependiente de ti mismo y te puedes abandonar más. Así, si lo que ganaban nuestros abuelos era poco más que una miseria y nosotros ahora ganamos bastante más (aunque todavía nos parece poco), nuestros valores también han debido bajar. Aunque todo esto son solo suposiciones posiblemente equivocadas: no se si todo tiempo pasado fue mejor, no se si el futuro será peor, pero se que esto no me gusta; incluso he llegado a sentirme más en casa cuando he estado en el extranjero porque decir que no tenemos civismo es decir poco: esta tarde al pasar por el parque habían 6 perros, 2 en el pipicat y los otros 4 fuera, las calles están sucias: huevos, naranjas podridas y excrementos dan la bienvenida al paseante, los alrededores de la zona universitaria, baluarte de valores democráticos en otro momento, no es más que un vertedero de botellas de alcohol vacías. Somos la sociedad basura: nos alimentamos de comida basura, saciamos nuestro tiempo libre con televisión basura, músicos que no saben tocar y cine malo y desde nuestro sillón de inmundicia criticamos o vemos como critican a políticos con menos dialéctica que una cucaracha, deportistas que ganan millones a cambio de no hacer nada o los hechos más bajos que salgan por la caja tonta.

disculpenlasmolestias.com